Loading...
  • Alt

Estoy segura de que necesitan cada vez menos dinero en efectivo al salir de casa. Si tienen ganas de un café o un chicle, en casi cualquier cafetería o tienda no hay pago mínimo con tarjetas de crédito.  De hecho, el 24% de los millennials aseguran salir de casa con menos de 5 dólares en efectivo cada día.  ¿Pero sabemos realmente qué significa el fin del dinero en efectivo? ¿Qué involucra esta idea? ¿Estamos llegando a una sociedad sin billetes ni monedas? Se lo contamos todo en detalle a continuación.

Desde 2016, Noruega y Suecia están trabajando para llegar a la abolición del efectivo, con la idea de reducir la tasa de lavado de dinero, evasión fiscal y de financiamiento terrorista. Al usar métodos de pago electrónico, es fácil rastrear el dinero y controlar las finanzas enteras de un país. De hecho, no hace ni falta usar una tarjeta de crédito para satisfacer nuestras necesidades, gracias a las nuevas tecnologías, teléfonos y relojes inteligentes también pueden servirnos. Además, tenemos esta idea de que el dinero es algo sucio, así que ¿qué sería mejor que no tener que tocar nunca más ningún billete?

Ahora es el momento de preguntarse ¿Qué pasa con los países en desarrollo? El primer pensamiento que se nos ocurre es que no sería tan fácil para ellos llegar al fin del dinero en efectivo ya que sus habitantes tienen menos posibilidades de poseer dispositivos tecnológicos de última generación, y muchas tiendas no tienen datafonos. Pero en realidad, muchos países como India, o de LATAM están pensando seriamente en la posibilidad de acabar con el dinero en efectivo para siempre. Parece ser una buena idea, ya que los gobiernos pierden mucho dinero a través de la evasión fiscal, y persiste el gran problema del blanqueamiento de dinero. Veamos a continuación porque hay grupos peleando en contra de esta idea revolucionaria que acabaría con una costumbre de 4000 años.

Imagínense que quieran comprar algo y que no quisieran que nadie se entere, menos su banquero con quien entretienen una relación formal. Con el fin del efectivo, esto sería casi imposible. Los que están luchando en contra de esta nueva forma de consumo argumentan que los pagos tecnológicos implican una gran falta de privacidad. También proclaman que la gente mayor está muy acostumbrada a pagar en efectivo y no se siente tan cómoda como los más jóvenes a la hora de usar un teléfono inteligente o una tarjeta de crédito para realizar sus pagos. ¿Qué es de los que no pueden pagarse un Smartphone? ¿Qué pasa con los que viven fuera de la ciudad y tienen una conexión de datos menos potente? ¿Será que los pagos electrónicos van a crear otro abismo social y otro tipo de discriminación?

Con toda esta información en mano, podemos saber ¿cuál sería el beneficio para los bancos y los usuarios del final del efectivo? Los pagos electrónicos significan un conocimiento total de los movimientos de dinero. Lo que quiere decir que con un análisis correcto de los gastos de sus clientes; y por allí quiero decir con un tratamiento ético de la información; los bancos podrían ser capaces de ofrecer a sus clientes los servicios que ellos necesitan de manera más eficiente, y hasta prever sus necesidades. Los bancos serian también capaces de anticipar tendencias y crear productos y servicios más adecuados al mercado financiero.

Hoy en día, el final del dinero en efectivo todavía parece estar un poco lejos. Mientras algunos gobiernos y bancos están deseando acabar con este hábito, nos estamos dando cuenta que hay mucho en juego. De todos modos, nos tomaría mucho tiempo aceptar esta idea y convertirla en realidad.

Busca en el Blog